domingo, 30 de diciembre de 2012

Aprendió

Es difícil de entender, casi nunca tuvo una explicación coherente... siempre fue sufrir, siempre llorando en la espera de algún milagro que hiciera cambiar la realidad. Que le hiciera entender todo el daño que le causaba, todo lo que la estaba lastimando. Y no podía alejarse, porque el miedo era mayor, porque temía que nadie le creyera, que todos pensaran que ella mentía y que estaba loca... Se sentía sola, cuando la agresión era demasiada y se encerraba en el baño llorando, desesperada, rogando que algo lo hiciera recapacitar. Hasta que volvía, más calmada, y le explicaba que le estaba doliendo mucho su forma de tratarla...y aunque se esforzara en que la entienda, casi no la escuchaba, sólo murmuraba que se calle, que ya no quería oírla y que estaba harto. Triste, angustiada, con un fuertísimo dolor en el pecho le pedía por favor que la escuchara, y más o menos parecía hacerlo... Pero cada vez se hacía peor, cada día soportar más agresiones. Se ponía nervioso, todo lo hacía irritarse, y siempre era contra ella... Siempre la utilizaba para descargarse, ya sea emocional o físicamente, empujándola con violencia, apretando muy fuerte su brazo o su mano, con el rostro totalmente enfurecido. Luego venían las disculpas; quebrado, rompiendo en llanto, muchas veces le pidió perdón y le dijo que no quería dañarla, que no lo merecía. Pero, eso siguió haciendo una y otra vez. Se hizo costumbre. Él sabía que ella siempre lo iba a perdonar, que sólo bastaba con expresarle esa palabra, "perdón". Y así, se repetía todo el tiempo. Diciéndole que era una estúpida, una tarada ante cualquier situación, cuestionándole su forma de vestir, y cada cosa que ella hiciera estaría mal para él. Una tortura.
Después de mucho tiempo, por fin terminó... y a pesar del dolor de ella sintió por la ruptura, comprendió que todo sería mejor y que debía superarlo.
Al fin pudo descubrir que el amor es otra cosa, y que alguien que la ame nunca la hará sufrir. Encontró el verdadero significado del amor... conoció a una persona que la valora, y ahí, recién ahí pudo darse cuenta de todo el tiempo que perdió soportando ese dolor.
Aprendió. Es feliz.


Evelyn.