Hay un abismo entre lo que somos y lo que mostramos, ¿Alguien llega a conocernos realmente? ¿Conocemos a los demás?
A veces me pregunto si las personas son sólo lo que nos dejan ver o en realidad son todo lo contrario, creo que jamás llegamos a saber cómo es una persona, ni siquiera sabemos cómo somos nosotros mismos. ¿Existen buenos y malos? Hay un poco de bondad y un poco de maldad en todos...
Podemos llegar a ser cínicos, mentirosos e hipócritas en mayor o menor medida, y las mejores personas, amables y simpáticas.
Entonces, ¿Engañamos acerca de quiénes somos en realidad? O, tal vez, simplemente variamos nuestas actitudes en base a nuestros estados de ánimo ante distintas situaciones. ¿Es posible llegar a descrifrar cada rasgo de un ser humano? ¿Se puede intuir cómo reaccionará ante determinada situación que le toque vivir? ¿Es posible, entonces, saber cómo serán siempre las personas?
Quizás, todos mostramos sólo lo que queremos, lo mejor de nosotros ante personas con las que queramos congeniar, no así con quienes no nos interesen, entonces seremos tan genuinos como deberíamos ser siempre... ¿Quién nos conoce realmente?
La mentira destruye, pero vivimos mintiendo, omitiendo partes de nuestro ser, fingiendo y engañando a los demás, ¿Qué tanto nos horroriza? Si al final, todos somos un poco falsos, un poco auténticos y un poco malvados. A veces, sólo mostramos mucho de lo malo, o mucho de lo bueno, y muy pocas veces, casi nunca, mostramos lo que realmente somos, todo, lo bueno y lo malo, lo miserable y lo hermoso.
¿Quién es mala persona, realmente? ¿No habrá sufrido antes? ¿Sabrá si su maldad es con los demás o consigo mismo? ¿Será un incomprendido? ¿Un resentido? ¿Un desinteresado?
¿Hay personas buenas? Tal vez, sólo las idealizamos y creemos ver bondad y transparencia, nunca sabremos si son lo que vemos o lo que queremos ver.
Un mar de dudas;
un gran enigma.
Evelyn Lais Cantore.
No hay comentarios:
Publicar un comentario